No
es posible concebir a los alumnos como futuros ciudadanos activos si su
experiencia de aprendizaje de la ciudadanía ha sido predominantemente pasiva. La
investigación comparada- así como esfuerzos nacionales recientes de deliberación
y acuerdo sobre educación para la ciudadanía activa- convergen sobre la
necesidad de un abordaje pedagógico que combine el aprendizaje a través de la
enseñanza formal de contenidos, la discusión de asuntos sociales y políticos, y
la reflexión sobre la experiencia. (BID, 2005, p.23)
La
cita anterior nos expone la necesidad de potenciar el aprendizaje de nuestros
pupilos a través de metodologías que les permitan desarrollarse como entes
activos de su proceso y conscientes de la importancia de sí mismos como parte
de la sociedad, es por ello hemos recurrido a una alternativa en el proceso de
enseñanza-aprendizaje que lleve al estudiante a hacerse parte de su entorno
social, a actuar crítica y proactivamente ante situaciones de conflicto y que
además logre abarcar todos los objetivos de aprendizaje dispuestos por el
Ministerio de Educación.
Para
el logro de lo antes expuesto hemos recurrido al Aprendizaje Basado en
Problemas que tiene sus cimientos en la teoría constructivista apoyándose principalmente
en el aprendizaje social de Lev Vigotsky y el Aprendizaje por Descubrimiento de
Jerome Bruner. En este modelo el estudiante observa una situación problemática
y busca las herramientas que lo lleven a la solución. Trabaja en grupo
determinando roles y haciéndose parte de las actitudes ciudadanas que requiere
el Curriculum nacional.
Para ello hemos desarrollado siete planificaciones con actividades perfiladas a esta metodología, con material de apoyo y las respectivas evaluaciones.
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